Masturbando al hombre con los pies

big2¿Qué me dicen de esta práctica masturbadora? ¿La han practicado alguna vez?

Los pies, ya hablamos de ellos, son un fetiche para varios y son una gran fuente de sensaciones. Tenemos cosquillas en ellos y, por lo tanto, son muy sensibles a caricias, besos, lenguas, etc. Algunos detestan los pies, como mi hermana, pero otros los veneran y se la pasan “todo el día tirados en la cama lamiéndose los pies”.

¡Qué lindo! Pero ahora no vamos hablar de chupar los pies sino de masturbar al hombre con nuestros pies. Es una práctica que muchos reclaman, así que chicas, nos ponemos las pilas, pelamos nuestros lindos piecitos y ¡pies a la obra!

Énergie, un ejercitador Kegel

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En Los Placeres de Lola encontré su reseña sobre un discreto ejercitador pélvico llamado Énergie.

Los ejercitadores pélvicos o barbells deben ser pesados y por ello suelen ser un tanto incómodos de manipular. Sin embargo, la forma del Énergie lo hace uno muy fácil de usar. Pesa 400 gramos, mide casi 17 centímetros y parece un juguete para perro ¿qué más se puede pedir?

Muchas veces se considera porno español que estos aparatos o los ejercicios de Kegel son sólo para usarse cuando hay algún tipo de problema de incontinencia. La verdad es que un músculo bien entrenado es una maravilla ya que, con una vagina fuerte, se logran orgasmos espectaculares y se prevén problemas futuros.

También sirve para los hombres, quienes pueden aprender a controlar o retrasar la eyaculación. Por supuesto, todo es cuestión de práctica y continuidad, aunque los resultados no tardan en experimentarse, a veces hasta en una semana.

Por supuesto, no hay que olvidar que no necesitamos gastar porno guatemalteco en un aparato pues podemos empezar con ejercicios sin objetos de por medio. Aprieta, relaja, aprieta, relaja…

Frente al lente de Leder

jonathanledergarage1-288x300Jonathan Leder es un fotógrafo neoyorkino nacido en la década de los setenta. Ha publicado en las revistas Arkitip, A4 Magazine y Nylon, entre otras.

A pesar de la artificialidad de sus modelos tipo pasarela, tengo la sensación de que podríamos encontrar sus fotografías en una caja de zapatos, escondida en un armario. No sé, me parecen el testimonio de esos fines de semana que no le cuentas a nadie.

Me gusta la foto de este post porque imagino a esta mujer furiosa interceptando al fotógrafo cuando éste llega a casa, ¿o acaso la está dejando?

¿Qué historia se les antoja para este sensual instante atrapado por la lente?